Hay momentos en que podemos pensar: «Deseo iniciar algún tipo de entrenamiento corporal». Ya sea porque nos sentimos adoloridos, entumecidos, deprimidos, etc. o porque, a partir de un diagnóstico, nos enteramos de que padecemos de alguna enfermedad que incide en nuestro funcionamiento biomecánico o neuronal.
Es nuestro momento.
Observable, para salir de la detención en la cual nos podamos encontrar.
Notamos que estamos demasiado paralizados o aburridos en nuestra cotidianidad.
Giro mental para eliminar viejos hábitos corporales, con el fin de iniciarnos en el
reaprendizaje de nuevos hábitos, mucho más nobles y poderosos para cuidar nuestro cuerpo.
Expresión corporal desde el arteterapia, como práctica dinámica que moviliza el cuerpo y suma la expresión de las sensaciones, emociones y pensamientos.
Es interesante cómo cultivar el: darse cuenta.
El cuerpo dice la verdad.
Es allí cuando afirmo: El cuerpo no miente. Este muestra lo que está pasando, también su nivel de comprensión de la vida, y su reflexión sobre su propia historia y todo aquello que lo conforma.
a.- Moverse con estructura pero con libertad.
Conocer el cuerpo nos permite saber cómo moverlo con el menor esfuerzo y con el máximo cuidado para no sobrecargarlo y lesionarlo. Cuando se respeta el peso lo trasladamos con mejor precisión. El hecho de contraer y soltar, elevarse, estirarse, respirar adecuadamente con el movimiento; son aspectos importantes cuando colocamos el cuerpo en movimiento.
Entonces, la base del moverse, parte de experimentar espacios de conciencia donde se enfoca la mente, sintiendo cada movimiento, se elige por dónde ir en el espacio, ya sea sobre el suelo, o sobre los pies, etc. Esto enriquece cada intervención expresiva.
b.- El movimiento vive la frescura de la flexibilidad y la correcta coordinación.
Sumergirse en el hacer, en la repetición, permitir cambios en los gestos y los movimientos. Ampliarse y expandirse, sentir la musculatura, huesos y fascias relajadas. Poder estirarse, extenderse. Saberse integrado. El cuerpo juega para coordinar con gracia y armonía.
c.- Probar y elegir, empezar con el segundo y mejor el tercer movimiento que aparece en el cuerpo.
Movimientos aparecen y desaparecen, es una creación continua que facilita la expresión. En este lenguaje se busca no identificarse con ningún movimiento, pero sí compartir con los ejecutantes que participan, observar y seguir el juego con el otro, oler el movimiento de los otros, tocar, saborear y hasta copiar el movimiento grupal.
d.- El movimiento enriquece.
Con cada movimiento, observado, sentido, respirado, muchos cambios suceden en el cuerpo, a veces nos aferramos a los mismos movimientos, y esto solo nos permitirá girar en torno a un círculo cerrado; en otras ocasiones hay dificultad a entrar en zonas de conciencia que exigen destrezas inexploradas, por lo cual, el cuerpo se queda con un sentimiento de desagrado. Al moverse, el cuerpo solo puede alegremente experimentar con curiosidad y entusiasmo, para no aferrarse ni sentir adversión a ningún movimiento.
*El movimiento que incomoda al principio es, muchas veces, la puerta hacia una verdad más profunda del cuerpo" Anna Halprin.
*No hay movimiento prohibido en el arte del cuerpo; solo emociones esperando ser escuchadas sin juicio" Gabrielle Roth
*Aquello que parece excesivo o sensual no es más que energía vital buscando su forma de expresarse" Isadora Duncan
*Cuando el cuerpo se permite sin censura, incluso lo que tememos revela belleza y libertad".
Mary Starks Whitehouse.
El movimiento es material de expresión. Es en esencia la transacción con los otros y el mundo que nos rodea. Es la transacción que se hace con el arteterapeuta.
El movimiento en sí, tiene como objetivo manifestarse, ya sea intencionalmente o inconscientemente, con el fin de incidir, afectar, comunicarse y hacer presencia en el espacio - tiempo.
Es el movimiento lo que nos une con el entorno, a través del cual dialogamos y nos ajustamos con el espacio, según las condiciones dadas en el presente.
Movernos, dejarnos mover, hacer silencio, establecer pausas, permitir que el movimiento se manifieste, observarnos cuando nos movemos, notar las cualidades con las que se manifiesta el movimiento, para experimentar distintas dinámicas (energía - tiempo), observar el movimiento del otro, del grupo, espejear, imitar, copiar, cambiar y transformar el movimiento, son las prácticas fundamentales en mis talleres.
El sentirnos en movimiento es muy grato, el cuerpo entra en acción y sentimos la energía que circula a través de él.
Por esto, algunos eligen aprender técnicas de danza, vigorosas, sensuales, contundentes, orgánicas y emocionalmente muy físicas, etc. Otros eligen técnicas corporales de movimiento consciente, de higiene postural, yoga, pilates, entre otros, donde la práctica conduce a conectar cuerpo, sensación, emoción, pensamiento.
Encontrar nuestra forma de movernos y expresarnos es muy importante «elige lo que vaya bien contigo».
Es muy importante comenzar por el funcionamiento mecánico del cuerpo, (postura, alineación, buen tono muscular, equilibrio, etc.).
Es importante reaprender a respirar, conseguir calma de la mente a través de la exploración en prácticas de observación y c
oncienciación.